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viernes, 28 de octubre de 2011

La Ciudad de los Cesares


La Ciudad de los Césares, también conocida como Ciudad encantada de la PatagoniaCiudad erranteTrapalandaTrapanandaLin Lin o Elelín, es una ciudad mítica deAmérica del Sur, que se supone ubicada en algún lugar del Cono Sur (preferentemente en algún valle cordillerano de la Patagonia entre Chile y la Argentina).
La ciudad se caracterizó por ser buscada intensamente durante la época colonial, pues se suponía que había sido fundada según las diferentes versiones, por españoles (náufragos, oexiliados), y/o por mitimaes incas; y que estaba llena de riquezas, principalmente oro y plata.
La primera referencia a una ciudad perdida que se relacionaría con la Ciudad de los Césares, data de 1528; durante la expedición de Sebastián Gaboto al río de la Plata. El capitán Francisco César y catorce hombres más partieron a explorar el territorio hacia el oeste, y se especula que llegaron hasta los Andes o solo hasta las sierras de Córdoba.
César y seis de sus soldados volvieron tres meses más tarde relatando que habían visto una tierra muy rica que tenía "ovejas del Perú" (llamas) y gran abundancia de joyas y metales preciosos. Durante el siglo XVI se empezó a conocer a este misterioso lugar con el nombre de lo de César, a veces con intención burlesca. Cuando las historias comenzaron a hablar de la existencia de una ciudad inca, sus habitantes empezaron a ser llamados Césares.
Como su ubicación era incierta y al no encontrársela, empezó a sugerirse que esta misteriosa ciudad se hallaba mucho más al sur. Postulándose diferentes ubicaciones. Así, según el investigador Ricardo E. Latcham, de haber sido las Sierras de Córdoba, tendría explicación la presencia de llamas y de metalurgia, pues en esa zona habitaban los diaguitas y loscomechingones, ambos influidos por el Imperio inca; aunque estas características también se reflejaban en las otras zonas mencionadas del norte de Chile y Argentina.
En aquella época también circulaban otras historias de un rico asentamiento en el sur del continente, pues un grupo de mitimaes (colonos incas) se movilizaron a la zona de Santiago del Estero en 1535 después de fracasar en un intento de rescatar al noble inca Pablo Inga, guía de Diego de Almagro y medio hermano de Atahualpa. Se creía que ellos llevaban consigo muchas riquezas y que habían fundado una ciudad inca en alguna parte del sur de Argentina. Los rumores e informes de indios que decían haber visitado este asentamiento se sucedieron durante el resto del siglo XVI.
Además, el cronista y maestre de campo Miguel de Olaverria indica que los súbditos incas que habitaban cerca al río Maule, al recibir el asedio de los mapuches y al enterarse que su rey estaba capturado por los españoles, resolvieron no volver a sus tierras, sino migrar a "lo de Cesares". En su informe escribe que ...y pasaron la gran cordillera por el río Putagán que está cerca del dicho rio Maule y hay opiniones que no vinieron al Perú a causa de estar los españoles apoderados de sus tierras y que están poblados en lo que llaman de Cesares sobre la mar del Norte de que hay noticia y muchas señales
Posteriormente, también varias expediciones españolas a la zona del estrecho de Magallanes fracasaron y empezaron a circular historias sobre la fundación de ciudades por parte de sus sobrevivientes, sobre todo acerca de la suerte que corrieron los amotinados de la expedición de Simón de Alcazaba y los náufragos de la expedición armada por el Obispo de Plasencia.
El naufragio de la expedición del Obispo de Plasencia (Gutierre de Vargas y Carvajal) durante la travesía que tenía como fin tomar posesión de la gobernación del Estrecho de Magallanes ocurrió en 1540, cuando ya estaban llegando a su destino. Cerca de 200 personas lograron refugiarse en tierra y se internaron en ella para establecerse hasta que los rescataran. No se tuvo noticias de ellos hasta unos 20 años después, cuando dos de los náufragos lograron llegar a Concepción, en la Capitanía de Chile, y contaron que otros sobrevivientes habían fundado una ciudad en la Patagonia y que las riquezas de los incas estaban en ella.
En 1563, veintitrés años después del naufragio de una de las naves del Obispo de Plasencia, llegaron a Concepción (Chile) dos hombres que habían estado en el barco. Se llamaban Pedro de Oviedo y Antonio de Cobos; y narraron cómo se habían salvado junto con la mayor parte de la tripulación y se habían internado tierra adentro al mando de Sebastián de Argüello, hasta encontrarse con un poblado de indios. Según ellos, después de algunas escaramuzas y un periodo de desconfianza, los españoles lograron asentarse en esa tierra en paz con los aborígenes y tomaron a indias como esposas. En su relato hablaban de un poblado inca ubicado más al norte que estaba en guerra con ellos. Pero más tarde estos dos hombres asesinaron a un amigo del capitán y debieron huir a refugiarse entre aquellos "incas". El escribiente que anotó la declaración de Oviedo señaló que:

A partir de este hecho igualmente se originó la creencia de que probablemente en la región cordillerana, al sur de Valdivia (en la zona norte de la actual Región de Los Lagos de Chile), se encontraba la ciudad principal de los césares, (puesto que se contaban hasta tres); la que se creía que estaba ubicada en medio de una laguna de nombre Payegué o Puyequé(haciendo referencia al Lago Puyehue), cerca de un estero llamado Llanquecó, al este de la cercanas "ruinas de la antigua ciudad de Osorno".4 5 A partir de la destrucción de estas ciudades, también se crearía la versión de que un grupo de los sobrevivientes fueron a asilarse a las pampas del este, donde fundaron la ciudad.6

Tesoro de Guayacan.


Un yacimiento de oro que supera el millón de toneladas, sería "el Dorado", que buscaron inutilmente los conquistadores españoles hace más de 500 años. La información aparecida recientemente en medios de comunicación, revela además que tan enorme fortuna, estaría ubicada en la Tercera Región, frente a Copiapó. Tal revelación, hace aflorar nuevamente la imaginación popular, y la fe, para quienes se dedican a buscar tesoros, ya sea en barcos piratas hundidos en puertos chilenos, o escondidos en tierras ignoradas, que, pese a mapas o "datos antiguos", jamás han sido encontrados. Uno de ellos, es el Tesoro de Guayacán, descubierto por el corsario inglés Sir Francis Drake en 1578, y que pasó a ser un punto de reunión y refugio secreto para todos los corsarios y piratas que navegaban por el Pacífico. Recalaron allí, además de Drake, Bartolomé Sharpe, Eduardo Davis, Jorge Anson, y el buque francés St. Louis, por citar a los más conocidos. En cuanto al descubrimiento de este parapeto natural, Drake a su regreso a Europa, repartió a sus amigos de correrías un croquis y así se extendió la fama de la Bahía de Guayacán, como un lugar seguro para los corsarios que atravesaban el estrecho de Magallanes o daban la vuelta por el Cabo de Hornos.
En 1626, entró a la bahía un misterioso buque y desembarcó sigilosamente una gran cantidad de bultos y cajas. Se supo, por el infaltable audaz criollo que les sirvió de guía, que eran extranjeros y que recalaron para sacar un tesoro enterrado por piratas ingleses o buscar una mina de oro de extraordinaria riqueza. El guía se llamaba Manuel Castro y en 1630, inició por cuenta propia algunas excavaciones, que dieron como resultado que encontrara en un cofre, mapas y pergaminos. Otros hallazgos se sumaron a este. La noticia se expandió rápidamente y un gran número de aventureros se sumó a la búsqueda del entierro. Sin embargo, jamás fue encontrado.
La historia investigada indicó que, en 1577, salió de Plymouth, una flotilla al mando de Drake, hasta el Pacífico, para interceptar a galeones españoles que transportaban oro y joyas desde Perú. Al entrar en el estrecho de Magallanes, un temporal separó a los barcos de su flotilla que no volvieron a encontrarse jamás. Drake regresó a Guayacán, donde enterró un fabuloso tesoro, quien no regresó jamás. La historia y la fantasía encendieron la avidez de los pobladores de la zona, muchos invirtieron pequeñas fortunas para buscar el tesoro. Algunos rescataron piezas de valor, pequeñas, que ni siquiera salvaron los gastos, sin embargo la leyenda sigue rondando en las mentes de los eternos buscadores. El tiempo transcurrido no desilusiona a estos eternos soñadores. El Tesoro de Guayacán, está allí. Esperando, esperando.

Umpilllay



.La descripción popular de esa entidad es que sería una criatura pequeña (de 1 m de altura o menor tamaño), que presentaría piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones, y cabeza ovalada. Esta vaga descripción coincide con otro ser de la mitología contemporánea, los pequeños seres alienígenas conocidos como "grises". También se le atribuye un rostro canino de grandes ojos y colmillos y tobillos largos como los de un canguro, de la misma manera se considera peligroso para la especie humana. Los primeros reportes de avistamiento se dieron en Puerto Rico, presentando éste la primera descripción dada (bípedo de aspecto parecido a los "grises"), después fue habría sido avistado en países como Chile y México y en Texas, estado en que se le describió por primera vez con la segunda descripción dada (de cánido)

Yastay



Es el protector de los animales de los cerros en particular de las vicuñas. Premia a los buenos pastores con piezas de plata u oro y castiga a los cazadores inescrupulosos en especial a los que cazan con armas de fuego. Sus descripciones varían pero generalmente se lo representa como un ser de baja estatura que viste gorro con orejeras (chujllo), poncho, sandalias y collar de víboras. Algunos refieren que tiene tez blanca otros cara de colla.
Como protector de las vicuñas a él se le debe pedir permiso y dejar ofrendas antes de cazarlas.
Raras veces suele aparecer con un aspecto antropomórfico siendo más habitual que se presente en forma de vicuña. Suele asistir en sueños a la gente que pasa hambre dándole la ubicación de las manadas sin crías para que pueda el hambriento ir a cazar. Se dice además que seria también guardián del tesoro incaico. Equivocadamente, con posterioridad sería también descrito como un duende en la cultura popular.

La Voladora.


En Chiloé se cuenta que los brujos que habitarían en el archipiélago de Chiloé, utilizan a ciertas mujeres como ayudantes y mensajeras; a las que se denominan Voladoras. Como Voladora, generalmente sería elegida una hija de brujos, o una mujer leal a ellos; a la cual se le enseñaría algunas artes mágicas. A diferencia de los brujos, ellas son de un rango menor; y debido a ello a la Voladora no se le permite participar en todas las actividades relacionadas con la brujería, y muchos de sus secretos le están vedados.
Entre las funciones que debe realizar una Voladora, se encuentra la de ser correo de los brujos, llevando mensajes dentro de la comunidad de brujos y a personas relacionados con ellos. Suele anunciar desgracias, lleva el Duam (Mensaje de vida o muerte de que dan los brujos), y tiene el permiso de matar a la persona que no cumple algún ofrecimiento que se le hizo, con tal que dicho ofrecimiento haya sido hecho mientras andaba en sus funciones como Voladora.

Con la forma de ave, la Voladora evíta ser reconocida por los humanos normales, y puede realizar su trabajo tranquilamente; y al terminar su misión al amanecer, y en ese momento debe volver a tierra y tragar sus instestinos para recuperar su forma humana.Una Voladora, como lo indica su nombre, tiene la capacidad de volar para realizar su trabajo; pero a diferencia del Brujo que puede utilizar su chaleco "macuñ" para volar, ella debe obligadamente pasar por un proceso de transformación para convertirse en una ave. Principalmente se transformaría en una gauda o bauda (Nycticorax nycticorax), pájaro de hábitos crepusculares que se encuentra en ambientes húmedos, o marinos; aunque también se dice que se tranformaría en otras aves, como la garzacututacuervo de mar, o en algunas especies de gaviotas. Sus transformaciones solo las podría realizar de noche, pero este acto de trasformación no sería un simple cambio de forma; ya que consistiría en un ritual o proceso, que aliviana su cuerpo para que ella pueda volar. En el proceso debe beber el zumo amargo que preparo un brujo a partir de una planta llamada Natre mezclado con aceite delobo marino, y el brujo le recitaría ciertos versos para que inicie su transformación. En ese momento la Voladora vomitaría sus intestinos en una vasija de madera llamada lapa, o en una olla de cobre, y luego de eso se transformaría en el ave. Posteriormente debe guardar la fuente con sus entrañas en un lugar seguro, ya que si alguna persona llegara a robar o destruir sus intestinos, la Voladora quedaría condenada a permanecer bajo la forma de ave durante aproximadamente un año, y luego moriría.
Se dice que la voladora lanzaría desagradables gritos a modo de histéricas y burlonas carcajadas; y si su grito es como el lamento de un animal herido, o el llanto de una mujer, se cree que entonces vendrán desgracias y muertes en la zona.

El Coo


El Coo tendría el aspecto de una lechuza de grandes ojos redondos muy brillantes, y un plumaje de un color pardusco; muy similar en tamaño y formas al Concón de Chiloé.
El Coo es frecuentemente confundido con otra ave mitológica llamada Raiquén; producto de atribuírseles funciones muy similares dentro de la mitología de la brujería en Chiloé
La leyenda cuenta que el Coo, al igual que el RaiquénMandao, o el Deñ, son aves relacionadas estrechamente con los Brujos de Chiloé. Entre estas aves, el Coo junto al Raiquén serían las formas sobrenaturales más frecuentes en la que se transformaría el brujo. Igualmente se dice que el brujo podría tomar a unas de estas aves (posiblemente un común Concón), para que ella actúe a su servicio como la temida ave Coo.
Producto de ello se dice que el Coo (o un brujo trasformado en esta ave) cumpliría la función de realizar males o indicar y dar personalmente la muerte de una persona; por lo que en Chiloé, se le conciderada un ave de mal agüero.
Así, el Coo sería usado en múltiples funciones como es el poder dañar a otros; acción que realizaría en la noche luego de que el brujo haya realizado unos conjuros malignos para hacer dormir a su víctima, con el objeto de penetrar en la vivienda de la víctima. Una vez ya adentro, a la víctima le provocaría incisiones (herídas con cortes) en la espalda, brazos o piernas mediante las filosas garras del Coo. También podría laucar (arrancarle de raíz el pelo), con el sólo objeto de hacerle mal a su víctima, o para usar esos cabellos para la confección de mágicos polvos con los que el brujo tiraría (causaría) enfermedades, en las que muchas de ellas terminarían en una fatal y próxima muerte del enfermo convaleciente; muerte que sería avisada y consumada por el Coo u otras aves de mal agüero.
En el caso de que el Coo anucie y de la muerte, y en este caso no sea el brujo trásformado, algunas versiones dicen que este Coo estaría acompañado por otra mágica ave llamada Tog tog; que sería un brujo trásformado en un pájaro imaginario que acompaña al Coo cuando éste sale a dar muerte a alguien. Esta acción se realizaría cuando hay tempestuosas noches, en el que el Coo se podría dirigir sin problemas hacia la casa de infortunado; realizando vuelos verticales u oblicuos que indicarían su terrible trabajo. Una vez ya acerca a la ventana, usaría sus ojos movedizos y chispeantes como una débil luz de una vela y agitaría sus alas para golpear con ellas los vidrios; acciones realizadas a través de intervalos, para así atraer la atención de su ya enferma víctima que yace postrado en su humilde lecho, y/o la de sus familiares, que aterrados ya saben que esa siniestra figura, viene a anunciar y consumar el dictamen de la brujería.

Sirenas Chilotas.


Los chilotes, especialmente los pescadores, cuentan en sus leyendas que la Sirena chilota, sería la hija menor del millalobo y la Huenchula. Encomendada por su padre, tendría como tarea cuidar a todos los peces, como una pastora de ellos. Igualmente ayudaría a sus hermanos (laPincoya y el Pincoy) a llevar los cuerpos de las personas ahogadas, hacia el Caleuche, para que revivan y sean felices.
Esta bella sirena habitaría comúnmente cerca de la isla Laitec; y en la noches de luna, si el marinero tiene suerte, puede observar a la sirena chilota sentada sobre los roquerios, y con su peine de oro, peinándose su dorada cabellera. Pero esta sirena debe ser observada de lejos, ya que estaría cantando canciones de amor, que atraen a los marineros.
Igualmente, en algunas ocasiones puede verse nadar cerca de las embarcación de algún pescador que sea de su agrado; al cual le proporcionaría abundante pesca para tratar de conseguir que el pescador le retribuya el obsequio con su amor.
El hombre que se acerca a ella atraído por su gran belleza, cae inmediatamente ante el bello embrujo de esta sirena; y aunque trate de alejarse de ella, luego de darse cuenta de que ella posee una parte de pez, la Sirena llorará y entre su llanto le contara su triste historia de soledad, hasta lograr seducir al hombre. Tras ser atraídos, la sirena usa sus hechizos para llevados al fondo del mar, al palacio de los mares, donde ella habita junto a su familia. Si el hombre se ha sumergido bajo el agua, debido a los hechizos recibidos, él ya no puede volver a su antigua vida en la tierra; pero a cambio de vivir con la sirena chilota, el hombre recibirá riquezas inmensas.
Los hombres que por diversos motivos, la sirena ya no los desea y son liberados, y si al estar en el mar han llegado a tener relaciones con ella; luego al formar un nuevo hogar en la tierra, producto de su relación y el efecto de los hechizos recibidos, sus descendientes nacerán con una cola de pez; enterándose todo el pueblo que ese hombre estuvo con la sirena chilota.